Solución al Fototest 1
La semana pasada preguntábamos a qué lugar del mundo pertenece esta imagen y esta es la solución:
Se trata de las terrazas de arrozales de Longji, en Longsheng, en sur de China que fueron construidas por la dinastía Ming hace aproximadamente 500 años, Longji, que quiere decir el espinazo del dragón, recibió su nombre debido a que, según los locales, las terrazas de arroz se asemejan a las escamas de un dragón, mientras que la cumbre de la cordillera se ve como la espina dorsal del dragón. Los visitantes pueden ver desde la cima de la montaña la espina dorsal retorciéndose en la distancia. Temprano por la mañana, cuando el tiempo es bueno, el amanecer en la cumbre de las terrazas de arroz es magnífico.
Ya está colgado en nuestra página de Facebook el Fototest nº2.
Tags: fototest
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Por Silvia del Pozo
La historia de Roma está muy unida al río que la atraviesa, el Tíber (Tevere para los italianos). En tiempos de la Antigua Roma era la principal vía de comunicación comercial, ya que los barcos llegaban hasta la ciudad con todo tipo de productos. El Foro Boario, cerca de la isla Tiberina, tiene su origen en el mercado de ganado que se celebraba allí y contaba con un templo dedicado al dios de los ríos y puertos.
La relación de la ciudad con el río ha sido muchas veces conflictiva por sus grandes crecidas. Roma ha sufrido grandes inundaciones a lo largo de los siglos, la última en 1870. Se puso fin a este problema con la construcción de altos muros de contención que, sin embargo, encerraron el río. En los últimos años se han realizado diversos proyectos para recuperar este espacio. En la actualidad hay una pista para bicicletas en el margen, se puede navegar en diversos cruceros turísticos y además se ha convertido en una de las zonas más animadas del verano romano.
Desde el año 2003 y gracias a las iniciativas del Ayuntamiento para recuperar el río en su tramo urbano, se puede navegar por el Tíber en diversos barcos turísticos y conocer Roma desde otra perspectiva. Estos cruceros suelen estar operativos desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre, pues las impredecibles crecidas del río durante los periodos otoñal e invernal impiden la navegación durante esa época.
La navegación se desarrolla en el tramo del río que atraviesa la parte de la ciudad más histórica, desde Ponte Risorgimento hasta la Isola Tiberina, en un recorrido de unos 6 km. Los barcos tienen su punto de partida junto a la Isola Tiberina al sur y en el Ponte S. Angelo (junto al castillo del mismo nombre) al norte, y ofrecen un comentario-audio de la visita en varios idiomas, incluido el español. Tambien hay cruceros nocturnos que ofrecen la cena o una copa de vino y aperitivo.
Batelli di Roma cuenta con dos puntos de atraque donde comprar los billetes, uno al norte junto al Castel Sant’Angelo y otro al sur, junto a la isla Tiberina (más detalles en el telf. 06 97 74 54 98). También hay un punto de información en la estación de trenes Termini, junto a la Poste Italiane en la parte de Via Giolitti (abierto de 7 h a 22 h).
Igualmente se pueden realizar cruceros más largos fuera de la ciudad, visitando las excavaciones arqueológicas de Ostia Antica; estos cruceros parten del Ponte Marconi (www.battellidiroma.it).
Silvia del Pozo es autora de Volver a Roma
Tags: paseo en barco Roma Tíber
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Por Edgar Costa
Viajar te hace más feliz. No solo por el hecho de escapar del trabajo o por permitir conocer nuevos lugares, representa un estímulo similar al del deporte para nuestro organismo.
Cualquier actividad física tiene una repercusión en la liberación de endorfinas, conocidas como la hormona de la felicidad. Se encargan de dar analgesia, así como aumentar nuestro sentido de ánimo; son como un euforizante natural. Cuando preparamos la maleta, cuando corremos pensando que perdemos un vuelo, la euforia nos hace felices e incluso nos puede volver adictos. Igual que ir al gimnasio es algo que se hace cuesta arriba hasta que coges el hábito y entonces el propio cuerpo te pide que vayas, yo me volví adicto a viajar y cuando paraba me sentía raro.
Ahora ya llevo un tiempo viviendo en Río y he logrado calmar la necesidad de coger aviones, al mismo tiempo que me doy cuenta cómo se valora aquí el ejercicio físico. En cada esquina hay un gimnasio al aire libre tentándome para ponerme en forma, aunque yo lo deje siempre para mañana. Ese mañana ha llegado, y el punto de inflexión se lo debo al deportista olímpico más condecorado de todos los tiempos.
Dicen que la razón de los éxitos en natación cosechados por Michael Phelps hay que buscarla en su anatomía. Normalmente, la talla de las personas corresponde a la distancia de sus brazos extendidos; pero cuando Phelps abre los brazos, estos tienen una longitud de 2,03 m, mientras que él mide 1,93 m. Esta peculiaridad convierte sus brazos en palancas perfectas para avanzar en el agua, aunque no creo que sea solo esa la razón de su éxito. A Michael Phelps no le gusta perder y es precisamente esa sed de triunfo lo que le ha llevado a conquistarlo todo.
Conocí a Michael Phelps en el agua, como no podía ser de otra forma. Estaba en una piscina frente a la mayor favela de Río de Janeiro, la Rocinha. Jugaba con un grupo de chavales a los que su fundación apoya para mejorar su calidad de vida. Le pregunté qué sentía en un lugar como este, viendo la felicidad de esos niños en el agua y me dijo que con esos chavales podía sentir lo que le empujó a nadar cuando era pequeño y sus hermanas mayores se lo llevaban a la piscina en su Baltimore natal (USA).
A los 15 años Phelps ya era el nadador más joven en participar en unos Juegos Olímpicos. Se retiró el año pasado con el récord, entre otros, de ser el atleta que más medallas logra en una Olimpiada. Pero aparte del éxito, de la fama, del dinero… Phelps, como cualquier atleta de élite, viaja sin gastar.
¿Cuál es tu lugar favorito para ir de vacaciones?
Probablemente Miami o Hawaii, que es donde están las mejores playas. Me gustan los lugares con mar, y de hecho es genial darme cuenta de cómo el deporte me ha permitido conocer el mundo, sin ir más lejos, estar en esta ciudad maravillosa (Río de Janeiro) ahora se lo debo al deporte.
¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?
Mi entrenador de natación de la escuela me dijo que no le pusiera límite a nada, que cuanto más soñara más lejos iba a llegar. Mi sueño siempre ha sido hacer historia, ser el primer Michael Phelps.
Dicen que has sido diseñado para nadar…
También decían que estaba enfermo. Cuando se me aceleraba el ritmo cardíaco de pequeño al nadar, mi entrenador me sugirió ir al médico, me detectaron síntomas del síndrome de Marfan, una enfermedad que afecta los tejidos y que puede ser fatal para el corazón. Afortunadamente en mi caso todo fue bien.
La fama te ha dado muchas cosas, ¿alguna que no te esperaras?
Una vez que me mandó un email una señora asiática. No sé cómo consiguió mi dirección pero pagó 50 dólares por ella. Me impresionó tanto que le mandé una foto y un autógrafo.
Tags: Brasil Michael Phelps Rocinha
Categorías: Viajar sin gastar