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Por Edgar Costa
Hace un tiempo, un volcán islandés de nombre impronunciable, desmontaba los planes de muchos viajeros, obligaba a cancelar más de 100.000 vuelos y dejaba en tierra a 1,2 millones de pasajeros. Yo era uno de ellos, aunque la peor jugada que me hizo el Eyjafjallajökull fue unas semanas antes al caerme en sus aguas heladas. Tuve suerte de no permanecer mucho tiempo bajo cero y poder regresar al coche y encontrar calor. Aprendí muchas cosas en ese viaje, una de ellas que la naturaleza es impredecible, y por eso Islandia tiene tanta magia. Esta isla de hielo y fuego es una fuente de inspiración para aventureros a quien les fascina la naturaleza en movimiento: géiseres en erupción, imponentes cataratas o piscinas naturales de aguas en ebullición que se combinan con colores intensos: los amarillos de la vegetación que cubren los volcanes dormidos, los verdes y rosados de la aurora boreal, el blanco de los glaciares o simplemente el arco iris que se te aparece al lado de una catarata.
Viajar a Islandia no es precisamente barato, y lo aconsejable es montarse el viaje uno mismo, pues los paquetes que ofrecen las agencias suelen alcanzar cifras alrededor de los 4.000 euros. El primer consejo puede ser en vez de volar directamente a Reikiavic, la capital de Islandia, buscar un vuelo barato a Londres y desde allí aprovechar la mayor disponibilidad de ofertas a este destino. El siguiente paso es la movilidad. Los atractivos de Islandia se descubren por carretera, y por ello es necesario disponer de un vehículo. Alquilar un coche se puede hacer con grandes compañías como Hertz o Avis, aunque mucho mas barato saldrá optar por una lowcost llamada Sadcars, que dispone de coches más antiguos (debemos vigilar sus características y estado, según el tipo de aventura que queramos emprender), y sobretodo prestar atención al hacer la reserva con el tema de los seguros, pues suelen no incluir cuestiones básicas que luego nos pueden dar grandes sustos (www.sadcars.com)
Lo interesante de recorrer Islandia en coche es que podemos hacer compras en supermercados y ahorrar en restaurantes, cargar con la comida para vivir los caminos a merced de lo que nos tenga preparado este mundo que recreaba Julio Verne en su “Viaje al centro de la Tierra”. El mosaico de paisajes de Islandia te hace sentir en un país de ciencia ficción. Los glaciares ocupan el 11,5% de la superficie de la isla mientras los volcanes escupen vapores sulfurosos calentando las piscinas naturales en las que relajarse de verdad. No hay nada como pasar del frío al calor y viceversa, entre paisajes montañosos o incluso lunares. La visita mas típica en este país es precisamente un balneario: la Laguna Azul. Recomiendo que sea precisamente la última visita del viaje, el relax final de camino al aeropuerto. Blue Lagoon se encuentra en el campo de lava más joven del oeste islandés, a 45 minutos de Reikiavik. Se trata de una experiencia extraordinaria, por las propiedades medicinales de sus aguas pero también por el espectáculo visual que supone estar en este lugar.
Tags: Islandia viajar barato
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Del Libro Volver a Madrid, texto de Silvia Roba
Si hay una foto típica del Madrid más castizo es la que se consigue en la calle Tribulete, donde se emplaza la corrala más famosa de la ciudad, construida en 1839. Una vivienda humilde de ladrillo y madera con balcón corrido y estructurada en torno a un patio, típica casa popular madrileña desde el siglo XVII.
En la terraza del Gaudeamus Café (www.gaucafe.com) se obtiene una fantástica panorámica de este lugar, sobre todo al caer la tarde. Pero, un momento, ¿dónde está este café? Pues no a ras del suelo sino en las alturas. En concreto, en la última planta de la biblioteca de la UNED, ubicada en ese precioso edificio medio en ruinas que albergó las Escuelas Pías, primer colegio que hubo en Madrid fundado por los escolapios.
Hay que entrar pues en la biblioteca y subir en el ascensor que hay al fondo para acceder al Gaudeamus Café, un centro de reunión abierto para la tertulia, la música en directo, exposiciones y hasta cursos de cocina. Tiene una zona a cubierto, aunque, sin duda, su mayor atractivo reside en la más que agradable terraza.
Si hay quien se queda con más ganas de arte y cultura bastará con bajar de nuevo a la calle y mirar la programación del Teatro Valle-Inclán (http://cdn.mcu.es/el-cdn/valle-inclan), en la misma plaza de Lavapiés, una de las sedes del Centro Dramático Nacional. El moderno edificio es obra de los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García Pedrosa, quienes consiguieron en 2007 el Premio de Arquitectura Española “por la integración del proyecto en el proceso de regeneración del barrio”.
Tags: Madrid
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Por Edgar Costa
Si le preguntas a la gente qué haría si le toca la lotería, muchos te dirán: dar la vuelta al mundo, pero no hace falta una suma imposible de dinero para ponerse a viajar y cruzar los 5 continentes, de hecho me he cruzado con muchas personas que lo estaban haciendo de modos muy diferentes.
Tengo tres amigas que un día decidieron dejarlo todo y recorrer el planeta, su problema fue que al llegar a Montañita, Ecuador, dejaron de tomar aviones y casi se quedan allí a vivir. En cualquier caso, su fórmula para dar la vuelta al mundo fue una de las más habituales: compraron un paquete de vuelos con una alianza de aerolíneas. Este tipo de combinados tiene varios nombres, “around the world” , “multi stop international”, “multi destination travel”… Se trata de programas ofrecidos por las aerolíneas que permiten a los pasajeros dar la vuelta al mundo por menos dinero que comprando los billetes sueltos. A veces incluso uno de estos combinados puede ser más barato que un simple viaje a un lugar remoto del mundo. Existen muchos tipos de tarifas:
RTW (tarifa con una alianza de aerolíneas)
Las siglas en inglés RTW significan “around the world” y es la forma de llamar a las tarifas que crean las grandes alianzas formadas por las principales aerolíneas. Estos combinados de vuelos siguen una dirección (este u oeste) y solo se puede cruzar una única vez el Atlántico y el Pacífico. Se permite únicamente una travesía entre Europa/África/Oriente Medio y Asia. Las dos principales alianzas ofrecen programas similares:
Star Alliance
http://www.staralliance.com/en/fares/round-the-world-fare/
One World:
http://www.oneworld.com/flights/round-the-world-fares/
Viajar con puntos:
Acumular puntos con las aerolíneas y cambiarlos por vuelos puede permitir dar la vuelta al mundo pagando tan solo las tasas de aeropuerto y usar las paradas en ruta para bajarse del avión y visitar el lugar sin pagar por ese destino. Hubo una época maravillosa en la que acumulaba muchos puntos y al tener suficientes los cambiaba por un vuelo. Elegía un destino que me interesara, pero procuraba que hiciera escala en otro lugar bien lejano, buscando la ruta más extraña y en esa parada técnica media lo que se llama “stop over”, una vez me bajaba del avión, solicitaba aplazar (sin coste al tratarse de un billete con puntos) el vuelo al destino final, permitiéndome quedarme un buen tiempo en el lugar donde estaba haciendo la escala. Mi gran problema llegó el día que Spanair desapareció, esfumándose todos aquellos puntos que había ido acumulando. Mucho se habló de los que se quedaron en tierra, los que perdieron su trabajo, pero ¿qué pasó con todos aquellos puntos que para muchos como yo se iban a transformar en un súper viaje…?
Air Pass Regionales
Cuando tenemos un vuelo internacional a una región en concreto, a menudo podemos comprar un pack de vuelos para esa región, con beneficios respecto a comprar billetes sueltos, igual al billete de vuelta al mundo pero para esa región específica. Esto puede ser interesante si nuestra “vuelta al mundo” consiste especialmente en una parte del planeta. Por ejemplo, comprando una súper oferta hacia un punto, un pase regional para tomar muchos vuelos en un área donde no podemos confiar en autobuses o opciones de carretera, y dejar los grandes desplazamientos para vuelos de oferta o los billetes de último minuto si no nos importa a qué destino queremos ir. Porque dar la vuelta al mundo se puede hacer de mil maneras, y lo mejor es dar margen a la improvisación.
Tags: vuelta al mundo
Categorías: Viajar sin gastar