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Salamanca

La agenda de eventos de Salamanca no tiene desperdicio

Enero

 

San Antón, el día 17, da pie a la bendición de animales en el Campo de San Francisco.

 

- La festividad el día 23, de San Raimundo de Peñafort, patrón de los juristas, pone en danza a los estudiantes de derecho, que durante una semana organizan las fiestas del Códex, con mofa y befa de todo lo que se ponga por delante.

Febrero

 

- La fiesta de Las Águedas, el día 5, ha cobrado especial fuerza entre las mujeres. En este día, el cura es el único varón que no queda desposeído de su mando, simbolizados por los mayordomos en un ritual en el que, con el baile de la bandera, se humilla al varón. En la capital también deambulan muchos grupos –que en muchos casos meten en compromiso con su lengua suelta a no escasos varones–, que al mediodía acuden al Ayuntamiento y meten en danza al alcalde.

Marzo

 

- La Semana Santa de Salamanca fue declarada de Interés Internacional. La sobriedad se enriquece con el marco monumental. Se recomiendan la procesión del Cristo de la Luz o de los Estudiantes, el martes, y especialmente la procesión del Cristo del Amor y de la Paz, al anochecer de jueves santo. También, el Descendimiento en el Campo de San Francisco, al mediodía del viernes. Esa medianoche es llamativa la de la Virgen de la Soledad. Y el Encuentro, en la mañana del domingo de Gloria, en la Plaza Mayor.

Abril

 

- El lunes siguiente al de Pascua, la ciudad de Salamanca celebra el más popular de sus festejos: el Lunes de Aguas. La fiesta recuerda el regreso de las prostitutas a la mancebía. Las mujeres de la vida tenían que dejar el prostíbulo al llegar la Cuaresma; el lunes siguiente al de Pascua subían por el río Tormes y los salmantinos salían a las márgenes del río para presenciar el paso de esa comitiva que llevaba a las prostitutas a confesar y comulgar antes de volver al burdel. De ahí viene la costumbre de salir en tal día al campo, para consumir el hornazo mientras se baila y se ríe. También hay toros.

Junio

 

- La ciudad celebra el día 12 a su patrón, San Juan de Sahagún, lo que motiva que en esa fecha y las vísperas se organicen festejos musicales. En la plaza de Los Bandos se celebra la feria de alfarería.

 

- El 18 se desarrolla la que, sin duda, es la romería más destacada de la provincia: el Cristo de Cabrera, en torno a cuya imagen románica, versificada por Unamuno, desfilan miles de penitentes. Pero la devoción no impide que la danza y la panza trabajen a su modo y manera.

Julio y agosto

 

- La localidad dormitorio de la capital, Santa Marta –día 29 de julio–, se recubre antes y después de pujantes fiestas, donde ni faltan los toros ni las músicas ni las apuestas gastronómicas.

 

- Las noches del Fonseca es la oferta cultural durante los meses de julio y agosto, con espectáculos de teatro, danza y música, en el espacio privilegiado del patio renacentista del colegio mayor Fonseca.

Septiembre

 

- Fiestas patronales de la Virgen de la Vega. El día 8 es la gran fiesta. Aparte de misa en la catedral vieja, la música y otros espectáculos de calle, tratan de aportar viveza. Los festejos se prolongan durante una semana, con verbenas, actuaciones estelares, representaciones teatrales y otros espectáculos, además de feria de ganado y una pujante feria agropecuaria. Además se suceden nueve días con corridas de toros. Luego, el día de San Mateo, el 21, se cierra la feria con más festejos.

Octubre y noviembre

 

- El día 31 de ocubre y 1 de noviembre, El Mariquelo –un arriesgado Ángel Rufino de Haro, vestido de charro o de serrano– asciende a lo alto de los 90 m de la torre de la catedral nueva de Salamanca y, agarrado a la veleta, toca una charrada con el tamboril y la gaita. Conmemora así el terremoto que en 1755 sólo causó algunos daños en el templo.

Diciembre

 

- El último día del año la ciudad de Salamanca rinde memoria y homenaje al pensador que la hizo eje de su vida y de buena parte de su pensamiento, el rector Miguel de Unamuno. Ante la casona en la que habitó durante muchos años y donde murió el 31 de diciembre de 1936, carcomido por la “guerra incivil” entre los españoles, el Ayuntamiento, con el acompañamiento de fieles al profesor, pensador y escritor, deposita una corona de laurel a los pies de la escultura de bronce.