Suecia es el único país nórdico en el que el smörgåsbord –especialidad típicamente escandinava– mantiene su forma original. Más que un plato, se trata de un bufé con distintas delicias. Suele comenzar con los entrantes fríos –con arenque marinado y salmón– y finalizar con los calientes, donde no faltan las típicas albóndigas y algún otro plato sueco. En Navidad se suele tomar el julbrod, un smörgåsbord especial para estas fechas. Al igual que en los demás países escandinavos, también se conoce como smörgåsbord a los típicos canapés grandes con viandas frías por encima que se encuentran en infinidad de cafés y konditori de todo el país.
El plato más típico de carne son las köttbullar, albóndigas de vacuno o porcino especiadas y fritas en mantequilla. Se sirven con distintas guarniciones y salsas. Además, nadie debería perder la oportunidad de probar el älg (alce) y el ren (reno). Otros platos a base de carne es el pytt i panna, compuesto de tacos de ternera o cerdo sofritos con patata y cebolla, el kroppkakor que, en su variedad principal, consiste en albóndigas de patata rellenas de cerdo o bacon y el kåldolmar, una mezcla de carne y arroz envuelta en hojas de repollo o col que se toma con patatas cocidas, una salsa y mermelada de arándano de las montañas.
En el apartado de pescado, es famoso mundialmente el sill (arenque), cuya variedad más reconocida es el inlagd sill (marinado) y, por supuesto, el lax (salmón) en cualquier de sus formas: gravad lax (marinado), rökt lax (ahumado) o grillad lax (a la brasa). Por su parte, el skaldjur (marisco) suele ser de gran calidad, sobre todo en los mercados de Estocolmo. Una opción curiosa para los amantes del pescado es el Jansson Frestelse, un plato al horno a partir de anchoas, patatas y cebolla.
Entre los postres destacan las pankakor, tradicionales tortitas hechas con harina, huevo y leche. Suelen servirse con distintos tipos de mermeladas como postre o bien como acompañamiento para platos principales. Hay algunas variedades, como las llamadas ragmunk, que se hacen con patata. Los glass (helados) son otra buena opción, si el tiempo lo permite, aunque lo verdaderamente delicioso son las jordgrubber o fresas suecas; probablemente, las mejores del mundo. Los viajeros que vayan a este país en verano no deben dejar de comprar alguna vez las cestitas de fresas que venden en los puestos callejeros. Se chuparán los dedos.